Todo lo que hacemos lo hacemos por la consecución de un objetivo, de un fin. Pero nos podríamos preguntar, ¿y es que existe acaso un fin final? Es decir, ¿existe algo por lo que todo se hace? ¿Hay un punto en el que se detiene esa cadena, el último eslabón? Veámoslo pues. Me levanto para ir a la facultad, voy a la facultad para aprender, aprendo para aprobar el curso, apruebo el curso para pasar a otro, quiero pasar a otro para al final obtener un título, y este título para luego conseguir otro que me lleve a una determinada profesión en especial, que es el medio habitual para conseguir dinero, que es medio imprescindible para alimentarse, adquirir una vivienda, un coche, hacer viajes, comprar cosas, formar una familia, es decir, para llevar una vida agradable. Una vida lo que podríamos denominar...feliz.
